Los
Lakers fueron superiores durante gran parte del choque. Se fueron al descanso con 19 puntos arriba en el marcador (43-62) y terminaron el tercer cuarto con 16 a su favor (70-86), pero volvieron a pecar de lo mismo que en anteriores partidos y no remataron a su rival.
Los
Jazz son un
hueso duro de roer, ya lo sabemos. Con poco más de cuatro minutos por jugarse L.A. ganaba por 13, pero fue ahí cuando empezó el recital de triples de los de Salt Lake City: uno de Deron Williams, dos de Okur y otros dos de Kirilenko colocaban a los locales con un 103-105 inesperado y con 16 segundos por jugarse.
Pero si los pupilos de Phil Jackson dejan los partidos abiertos hasta el final, también es cierto que no suelen fallar en esos momentos decisivos. Seis tiros libres inmaculados de Kobe y dos de Odom permitían a los visitantes seguir mandado en el marcador.
Pero Fisher dejó una ventana abierta a la esperanza cuando falló su segundo tiro desde la personal, con 12 segundos por jugarse... Los Jazz dispusieron de dos intentos para forzar la prórroga, pero un ataque desordenado terminó por no encontrar el triple tras sendos intentos fallidos de Okur y Williams. Los Lakers esperan ahora rival: Hornets y Spurs se lo juegan todo a una carta.
Kobe Bryant (34, 8 y 6), Pau Gasol (17, 13 y 4 tapones), Fisher (16), Odom (13 y 9), Radmanovic (12) y Vujacic (12) fueron los valedores del triunfo angelino en una cancha tan difícil y hostil como el Energy Solutions.
En los Jazz,
Deron Williams (21 y 14 asistencias), Okur (16 y 10), Boozer (12 y 14), Millsap (15 y 8), Brewer (13) y Kirilenko (12) no regalaron nada y se fueron con la cabeza muy alta.
LOS CAVS FUERZAN EL SÉPTIMOY en el otro partido de la noche, los
Cavs se impusieron a los Celtics en un partido que tuvo como banda sonora original
el Blues de Amarrategui. Las defensas se impusieron a los ataques en un choque que cayó del lado local -estos Celtics no terminan de lograr un triunfo a domicilio en playoffs- gracias al buen hacer de
LeBron James.
No es que Lebron estuviera inmenso en todos los apartados del juego (perdió 8 balones), pero sí que demostró hambre por ganar y eso en basket es de una importancia tremenda.
El Elegido se fue a 32 puntos -19 en la segunda parte-, 12 rebotes, 6 asistencias, 2 robos y 1 tapón.
Delonte West fue el único cav en anotar en dobles cifras (10), si bien Wally y Joe Smith se quedaron en 9. Aún así, poca ayuda, como casi siempre.
Enfrente,
Kevin Garnett parece ser el que más tira del carro verde: 25 y 8. Pero también demasiado solo, como anoche. Pierce (16, con 5 de 15) y Allen (9, con 3 de 8) no estuvieron al nivel que se espera de ellos en este tipo de compromisos. El domingo, en Boston, el séptimo y decisivo partido. Si LeBron no cambia la historia todo hace pensar que se pensará en verde.